Biografía
de mi historia

Nací un lluvioso día de mayo, concretamente el 1 —si sigo afinando —del año 1984. Por cierto, me llamo Javier Martínez y luego os cuento el por qué de Ocellum. Soy madrileño aunque —tiraremos de tópico —me encanta considerarme ciudadano del mundo. Un planeta precioso que —meto mi cuña reivindicativa verde —debemos cuidar entre todos, ya que el deterioro que se ha producido en los últimos años es altamente preocupante. Volviendo al tema de mi historia, comentaros que también me siento muy zamorano. Es mi refugio donde huyo para volverme a encontrar y una tierra que amo profundamente. Si no conocéis la ciudad (y la provincia) os animo a que le deis una oportunidad porque merece la pena, de verdad.

No me gustan las historias aburridas al uso y no quiero que esta lo sea. Tampoco me apetece extenderme demasiado, ya que, como muchos sabéis, me apasiona condensar palabras, historias y sentimientos haciéndolas micro.

En esencia quiero vivir aprendiendo y quiero empaparme de toda expresión artística que se atreva a surcar mi mente y exude por mi piel. Quizás en momentos puntuales encuentre la inspiración, el arte o, quizás, sea la inspiración o el arte quien me encuentre a mí. Sea como fuere cuando me inspiro soy menos artista y más creativo. Me encanta crear y me fascina no parar de hacer cosas, de tener la mente en movimiento. He pintado, he estudiado arquitectura, hago fotos a nivel amateur, leo todo lo que puedo y, de vez en cuando, en el preciso instante donde confluyen mente, alma, corazón y subconsciente, escribo sentimientos concisos.

Todos esos sentimientos o escrituras vienen con el sello de calidad de la verdad —mi verdad — y de mis vivencias. Esa escritura de realidad, de vez en cuando, se mezcla en un «cocktail» perfecto con la fantasía, el sueño de una palabrera que tiene ganas de jugar.

Vivo enamorado —siempre de la vida — y ahora de Ana. Tengo dos gatas, Mena y Skadi, una hermana a la que le puse el nombre de Laura y mis padres se llaman Francisco Javier y Pilar.

2021 - Historia - Biografia - Javier Martinez Alarma

La historia
del pseudónimo Ocellum

2021 - Historia - Zamora - Ocellum

Ocellum es una derivativa de la palabra en latín «Oculus», en su diminutivo «Ocellus». «Oculus» significa ojo.

La otra parte de la ecuación es la ciudad de Zamora, en tierras Castellano-leonesas. Tierra que amo y admiro profundamente aunque ahora pertenezca a la España vacía y se haya parado el tiempo de unas piedras que aún tienen ganas de vivir. 

La ciudad románica a lo largo de la historia ha tenido infinidad de nombres. En época romana se la llegó a conocer como «Ocelo Durum», «Ocelo Duri» y «Ocellum Durii» que significan «Ojo del Duero». Ahí nació Ocellum y hoy os escribe micropoesía.